| DE SITGES A CANNES. UN CICLO QUE SE CIERRA |
Curiosamente, comenzamos y cerramos este número de nuestra revista cibernética casi como el curso escolar.
¿Querrá eso decirnos algo? ¿Quizá que la educación audiovisual se está convirtiendo en prioritaria en las aulas de nuestros colegios, o por el contrario que necesitamos una mayor educación como espectadores críticos y capaces de discernir lo que queremos ver, y no dejarnos llevar por las modas y la mercadotecnia?
Sea lo que fuere, nuestra intención era acercar al lector de la Red a la magia de este medio complicado, desagradecido pero apasionante. Y si hemos conseguido despertar el interés de una sola persona que antes no creía en nuestra sagrada religión, todos nuestros esfuerzos habrán sido provechosos.
No hemos podido hacer un seguimiento exhaustivo de todos los festivales de cine que se dan en nuestro país, ni siquiera de todos los que hubiéramos querido, porque ni el presupuesto ni el tiempo nos permiten echarnos la mochila a la espalda y, como los antiguos titiriteros, ir de feria en feria...
Así que nos hemos centrado en los que, por su importancia (para nosotros), por su afinidad (con nosotros) o por que simplemente nos venían a la mano, hemos podido conocer más en profundidad: Sitges, siendo éste el segundo año que lo visitamos, y con ganas de volver este año. San Sebastián, porque fue el festival, de entre los grandes, que nos dio la idea de divulgar entre la gente que nos conoce y puede leernos algo más que lo que se dice en los noticiarios y la prensa oficial. Valladolid, porque su espiga siempre ha hecho cosquillas en nuestra alma de cinéfilos.
Actual, escenario de culturas contemporáneas, porque es nuestro, de casa, y le tenemos mucho cariño, como a un hijo al que riñes si hace algo mal, y animas si se lo merece, y cada vez se lo merece más. Y Cannes, no porque hayamos podido desplazarnos, qué más quisiéramos, sino por cerrar el ciclo con una fecha simbólica.
Somos conscientes de que no están todos los que son, y que siguen siendo más, pero cuántos más son, menos podemos elegir, para no caer en el error de convertir nuestro espacio de bites en un calendario – resumen de fechas y datos sin vida. Estas páginas sirven al propósito de sacar a la luz lo que bulle en las mentes y corazones de nuestros redactores, y por supuesto ni somos objetivos, ni realistas, pero sí sinceros y consecuentes con lo que seleccionamos y sobre aquello que informamos.
No nos responsabilizamos de las opiniones vertidas en la revista que no sean nuestras, pero damos libertad para opinar de lo que sea y como sea a quien quiera colaborar con nosotros.
El cine es, como se ha definido por activa y pasiva, y nosotros lo creemos a pies juntillas, y a manos también, elevadas al cielo del “star system”, la más completa de todas las artes, y comprende en último extremo a todas las otras: el color de la pintura, la rotundidad de la escultura, el realismo de la fotografía, la etereidad de la música, el movimiento de la danza, las expresividad del teatro. |