SITGES 2005
RECETAS PARA DEGUSTAR UN MENÚ DE CINE
Cada día os propondremos un menú completo para degustar, sabroso en la medida de lo posible, equilibrado cuanto sea menester, variado para gustos y sentidos varios y variopintos, original todo lo que sus ingredientes y cocineros nos permitan, evitando ejemplos que puedan producir ardor de estómago, pesadez o acidez con la consecuente digestión difícil.
INGREDIENTES PRINCIPALES
-Guiones descabellados
-Actores más cercanos al masoquismo que al método
-Directores con problemas éticos y personales que obligan a compartir a los espectadores
-Paisajes espectaculares y localizaciones muy bien buscadas casi siempre
-Relacionado con esto trabajo de dirección artística impactante en gran medida, decepcionante otras varias ocasiones
-Medios técnicos más espectaculares aún
-Dominio del oficio en muchos casos, homogeneidad y copia en otros cuantos
-Sangre, luego sangre y para rematar un poco más de sangre
-¡Ah!... y sangre...
9 octubre 2005. Domingo MENÚ DE RECEPCIÓN
ENTRANTE
Este año he llegado a Sitges antes, mucho antes que el año pasado, para que no me sucediese lo que otras ocasiones, que me perdía el comienzo del festival, y al llegar al final estaba tan empachado de cine que no me entraba más.
Así que para evitar mal comer y conseguir un buen provecho llegué a BCN un día antes, cené de fábula en un estupendo restaurante persa con espectáculos de bailarina incluido, y el sábado me puse en camino hacia mi meca. He de confesar que el año pasado llegué también un día antes, pero no cuenta, porque fui directo a Sitges, y no estaban ni los mostradores de las acreditaciones montados… Eso sí, llovía a mares y daba muy poca gana trabajar con ese temporal. Vamos, que como si no hubiera ido. Tuve la precaución de preguntar si les iba a dar tiempo, y me aseguraron que sí… Y lo cumplieron, lo certifico. Claro, que con alguna que otra pega y problemas de última hora, de los que no voy a hablar pues ya lo hice en su momento. De los que voy a hablar va a ser de los de este año.
Tengo que agradecer a la dirección de prensa de mi festival que me siga invitando a pesar de ser la voz del pueblo de lo que sucede, bueno, del off de lo que sucede. Porque para hablar de lo oficial ya están los medios oficiales. Yo me dedico a abogar por el diablo, que es más siniestro y se lleva mejor con el público de esta reunión anual en la villa blanca. Y debo agradecer a la organización los pequeños desastres cotidianos, los embrollos de último momento, las improvisaciones a la remanguillé que me dan tema para escribir, porque si no, qué aburrido escribir lo que viene en los dosieres, no creo que los demás compañeros de prensa lo hagan (pausa de efecto, gran efecto)
Uno de esos momentos cumbre se originó antes de empezar, sin haber abierto siquiera las puertas de la oficina de prensa, o quizá precisamente por no haberlas abierto. La hora prevista nos impedía, a todos menos los que estábamos desde primera hora esperando nuestra acreditación ver la primera proyección, al menos en teoría. Y me refiero a todos los que no estaban desde primera hora porque yo lo estaba, como un señor, mejor dicho, como un Lord, de puntual, digo… Y aclaro que en teoría porque esto fue lo que sucedió.
De repente, a la hora de abrir chiqueros, y permitidme el símil taurino porque nunca ha sido más acertado, menos un minuto, el espíritu del homenajeado Tiburón, que no sé si lo sabíais pero cumplía treinta años este en curso, de repente se apoderó de los rezagados, de los que no veían la puerta de entrada, pero la olían, como el gran depredador huele la sangre, y en la campanada de apertura se abalanzaron sobre los pobres nadadores que hacíamos tiempo junto al espigón y en menos de quinces segundos del puesto quince pasé al quincuagésimo, o así…
Compañeros de medios, algunos no tendríais precio en las revistas rosas, vamos, es que no hablaríais del corazón, los arrancaríais. Y tras la tormenta, otra peor. Porque de repente dicen que se recogen las acreditaciones por orden alfabético, y allí debía haber mucho alfabeto, porque orden desde luego… Y además, orden, respecto a qué… ¿Al apellido? ¿Al medio? ¿ A las ganas de vivir? Pues yo elegí ése, pero fallé. Era por apellidos. Así que más puestos hacia atrás, y a la tercera fila, como se aparca en Logroño. Ya me veía sin bolsa, sin catálogo, sin parrilla y sin chuletas… para las proyecciones, ¿eh? (Bueno, de esto hablaré más tarde, porque hay mucho que contar, y me sucedieron más cosas dignas en días posteriores… Más dignas de contar, claro)
El caso es que treinta minutos después tenía la carne viva y el carné muerto, pero de risa, porque no se podía meter en la cinta que lo soporta, esa que parece de móvil y que todos llevamos al cuello como yugo resignado.
Pero no todo fue malo. Hice mi único amigo entre un mar de desconocidos para mí que se preocuparon mucho de seguir siéndolo. Alex, un simpático chaval de Granada, como no podía ser menos si venía del Sur, y con quien departí muy buenos momentos y a quien doy las gracias y saludo muy calurosamente desde el frío Norte. Besos, y que todo os vaya muy bien. Tiene una página Web, deberíais visitarla, es… Lo siento, Alex, que no se me ocurre que decir de ella que no se pueda malinterpretar. Además, en cuanto lean el nombre va a dar igual lo que diga de ella… Lo mejor, que la veáis…
Allá va la dirección: www.psychokillercorp.net
(Esta publicidad me la debes, amigo)
Pues en resumen, que para entrante empieza a quedarse frío y va a llegar el primer plato: las cosas siguen igual, aunque sea en Catalunya el festival sigue el modelo español en desorganización, o sea, que todo deprisa, corriendo, y sobre la marcha, que ya se arreglará solo. Pero yo me sentía como en casa. Y que con un nuevo amigo y una nueva acreditación hicimos tiempo para degustar el primero de una serie de platillos (por la comida y por lo marcianos, porque vi cada cosa…)
Y a eso fuimos, a ver extraterrestres, naves espaciales y acción, mucha y bien condimentada. Un gusto empezar así, oiga…
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