Haría falta destacar ahora que he podido establecer una diferenciación clara entre películas, que lo son por el mero hecho de ser proyectadas en su soporte de celulosa, y cine, del cual desgraciadamente no hemos podido disfrutar demasiado.
Me explico:
Hay tal cantidad de proyecciones, de secciones, de trabajos presentados, que la calidad ha descendido bastante respecto a los demás años. Según se ha comentado en círculos de prensa, algunos trabajos podrían no haber sido ni visionados previamente, ya que el festival ha sufrido un desbordamiento de trabajo, y se ha atendido más al nombre del director o a su trayectoria que a la valía de la obra presentada por ese mismo director.
Pero vayamos con algunos ejemplos:
Lo primero que tuve oportunidad de olvidar fue ese bodrio infumable, ese atentado contra el cine y el buen cinéfilo, disfrazado de “comedia borde” (y cito a algún medio de prensa) que dicen que se llamaba algo así como “El asombroso mundo de Borjamari y Pocholo”
Bien. Asombroso es que alguien haya tenido la audacia de poner dinero en ese proyecto, la osadía de llamarlo película, y la desfachatez de presentarlo en este festival. Fuera de concurso, menos mal, pero no dice nada bueno a favor de la organización.
Y así empezaba el festival, fuuu… Claro que no fue todo.
Si los perpetradores de este delito están tranquilos, que me imagino que sí, cómo no habrá de estar uno de los dioses de este festival, que además presume de hacer cine más rápido que de respirar: Takashi Miike.
No os podéis imaginar la adoración que los freakies, verdadero material humano que alimenta el festival, siente por este impresentable director. Simpático, amable y muy alejado de las figuras que retrata en sus películas, eso sí, pero me refiero a su dimensión humana. Como autor es un verdadero psicokiller. Yo le pediría que ralentizase su producción acelerada de engendros, porque aplicando una frase muy útil en este caso, es mejor la calidad que la cantidad.
Esto le ha pasado con dos de sus obras a concurso: Izo, que todo el mundo esperaba con expectación, yo incluido, aunque avisado por cosas como Gozu que presentó el año pasado, y resultó un lamentable rompecabezas descompuesto, sin atisbo de respeto al espectador que tanto le idolatra. Todo enmascarado en una frase que se ha oído mucho en este festival: la ruptura de los esquemas narrativos y el orden de los elementos. Lo que no se ha dicho es que romper sin razón y sin lógica es destruir. Y más de lo mismo, pero mucho más, pasó con su Zebraman, payasada de principio a final sobre un pobre diablo convertido de repente en superhéroe. Al menos aquí la gente se reía: yo también, pero de pena.
Y en cambio ha habido sorpresas muy agradables, como Finding Neverland, con Johnny Deep y Dustin Hoffman, que han protagonizado una de las imágenes más extrañas y bellas del festival: decenas de hombretones vestidos de negro –el color oficial del festival, desde los pies a la cabeza pasando por el corazón- evitando mirarse a los ojos para no llorar de emoción.
Una película hermosa, impecable, sensible pero nada sensiblera, romántica sin estridencias ni empalagos. Un verdadero remanso de paz entre tanta casquería, vísceras y desengaños. Una vuelta de tuerca a la historia de Peter Pan, abordada desde el momento en que va siendo bocetada por su autor, en un biopic diferente a los habituales. No interesa la vida de Barrie en cuanto a sus propias vivencias, sino en relación a una familia que conoce casualmente y que le servirá de inspiración para crear su gran Peter Pan. Imprescindible.
Por lo demás, destacar ARAHAN, de la sección Orient Express, divertida y muy bien realizada parodia de las películas de artes marciales y acción al estilo Hong Kong.
Y una pequeña joya de la tierra, IRIS, de Rosa Vergés, crítica a la guerra a través de los ojos de una mujer, Silke, que pierde su vida, a su marido y su hija por un bombardeo durante la guerra civil, y en la que hace un pequeño papelito mi prima, y actriz riojana muy querida, con la que espero trabajar en breve – y con su hermana- Inma Ochoa.
Hablaremos un poco de The Grudge, revisión de un original del mismo nombre, y realizado también por su autor, Takashi Simizu, no se asusten, no es Miike. Hemos de decir que creo que supera al original en factura, en acabado y sobre todo en claridad, y aporta ese toque sentimental que nos trae a todos la cazavampiros Buffy-Sarah Michelle Gellar– que no se entere ella, está harta de que le pregunten por ese papel.
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La animación ha sido para mí el gran bluff del festival, pues hay grandes nombres, como la última creación de Katshuhiro Otomo, autor del film de cultociberpunk AKIRA, pero que ha defraudado con su Steamboy, una epopeya de aventuras paracientíficas que no aporta nada al mundo del manga, al cual creo estancado en su propio endiosamiento. Importan más los extraordinarios avances en digitalización y animación que crear historias que enganchen. Y si no se recubre de barniz filosófico y pretendidamente – aunque infructuosamte- profundo, como ha sucedido con la esperada Ghost in the shell 2, de Kenji Kamiyama, que sólo recoge una vez más lo que ya han aportado otros títulos.
Y poco más que destacar, aunque sí comentar que el nivel de lo que he visto hasta ahora nos ha dejado un sabor de boca agridulce, pues una nota media de aprobado no es una lectura real para lo que el festival está ofreciendo hasta ahora.
Mañana viernes se fallan los premios en la Gala de Clausura que tendrá lugar a las 18.00 horas en el Auditori, y debemos decir que se ha adelantado todo el cierre del festival un día, para no solaparse con la celebración en Barcelona del festival de cine europeo, que va a convertir la Ciudad Condal en un inmenso plató durante el fin de semana.
De lo que sí hablaremos un poco es de las actividades paralelas que se han desarrollado en esta semana y media. Y sin duda la gran protagonista ha sido la Star Wars Confference que este año se ha alojado en el Festival de Sitges. Tres días de actos relacionados con la famosa saga galáctica con multitud de proyecciones, charlas, tiendas de compra de objetos star wars, documentales y muchas otras actividades de las que hablaremos en otra ocasión. Un evento curioso para más curiosos, de cita obligada para los amantes del universo Lucas.
Guillermo del Toro estuvo dando una clase magistral en sesión matinal, así como John Landis, homenajeado por su carrera y acreedor del galardón La máquina del Tiempo como Paul Naschy. También dieron una clase los autores de otro de esos blufs esperados a pesar de intentar obviarlos con una gran campaña publicitaria: Sky Captain y el mundo del mañana, con una Angelina Jolie desaprovechada, una estética retrofuturista poco afortunada y un argumento con más agujeros que una bolsa de rosquillas, nada original y con final feliz. Es decir, típico producto navideño para adolescentes y niños que se traguen cualquier cosa. Ah, los nombres de ellos son… Kerry y Kevin Conran, que como sigan así caerán en el olvido a pesar de ser llamados genios de la era digital por algún medio generoso y sobre todo patrocinador del festival.
Debo decir que, como el año anterior, me he pasado muchas más horas en la sala Brigadoon, verdadero refugio del Freakie co mayúsculas, donde de forma gratuita podías accede absorto a algunas de las más raras piezas de carácter inclasificable dentro del audiovisual. Baste destacar el homenaje a Godzilla con la proyección de casi todos sus títulos, y al que el año pasado cedió su puesto el incomensurable ciclo que dedicaron a Bud Spencer y Terence Hill. Impagable. O títulos como Turkish Rambo, el miniciclo “Beach movies” o estos otros: “Los bichos se rebelan” y "¡A los japos les gusta la sangre!”. Juzguen ustedes mismos.
Hasta un par de proyecciones X relacionadas con el gore y el terror. Apabullante, ¿no?
Pues imaginaos ver esto con Anastasia Mayo, la stripper de un conocidillo programa de la tele española. Sí, lo prometo, estaba allí, a mi lado, vendiendo mercadotecnia de todo tipo.
Hubo allí un curso muy interesante, dirigido por Isabel Alba, organizado por Donostia Cultura, para enseñar cine a jóvenes y niños entre 6 y 18 años. Gran iniciativa, sí señor.
Por cierto, comprobaréis que no he hablado del concurso de cortometrajes que se celebraba al amparo de este espacio Brigadoon.
Lo dejaré para más adelante porque no me quedan fuerzas. Sólo diré que el año que viene lo ganamos nosotros. Este año no, aunque sólo nos hubiera bastado presentarnos… Y ya lo he dicho todo. Para más información del resto de películas, secciones y eventos, consultad la Web del festival: www.cinemasitges.com
Hasta otra ocasión: ÁLVARO |
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